Select

Los límites de la inteligencia de fuentes abiertas ante el internet

By admin on junio 29, 2016

La inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) ha adquirido mayor relevancia en los últimos años. Pareciera ser, incluso, que la inteligencia de campo parece más una novela de espías en la Guerra Fría que algo útil y funcional. Esta tendencia se ve reforzada hoy debido a que en los últimos años, hay cada vez más información disponible gracias a los esfuerzos de gobierno y organismos internacionales para recabar datos demográficos, económicos y geográficos, etc., y a la expansión galopante del internet, que permite que cualquier persona genere y tenga disponible a su mano información sobre casi cualquier evento en el mundo.

Captura de pantalla 2016-06-23 a las 4.29.04 p.m.

Si bien aspectos como la transparencia gubernamental y la investigación académica se ven enriquecidas gracias a ello, para los analistas de inteligencia y tomadores de decisión representa un riesgo ya que en ocasiones, podría sobre valorarse el uso de fuentes abiertas. Aunque parecería que proveen una perspectiva múltiple de los hechos (lo que es cierto en alguna medida), fallan en dar una imagen objetiva y útil sobre lo que sucede en torno a un fenómeno y/o región: es importante conocer la agenda mediática y el discurso público pero para tomar decisiones es aún más relevante conocer la realidad de los hechos.

Por ello se debe de tomar con cuidado la información que difunden los medios de comunicación ya que por lo general cada uno obedece a una agenda ideológica o de intereses muy particular. Además, se deben dimensionar las redes sociales como lo que son: una herramienta de presión social no representativa del grueso de la población pero con una fuerte tracción hacia los diferentes niveles de gobierno, otros ciudadanos y, cada vez más, organismos internacionales.

Captura de pantalla 2016-06-24 a las 5.22.18 p.m.

 

Ante la cascada de información, la aproximación de varias empresas y unidades de inteligencia ha sido tratar de hacer sentido de ella, ya sea “manualmente” a través de la misma tecnología. En cuanto a estas últimas, el campo de la computación ha diseñado métodos para hacer sentido de esta gran cantidad de datos que se generan (big data), con lo cual se logra obtener una visión más clara sobre el discurso en medios de comunicación y como las narrativas de actores de peso (gobierno, empresarios, asociaciones civiles…) permean sobre determinados grupos poblacionales; no obstante, esto es insuficiente.

 

Captura de pantalla 2016-06-24 a las 5.16.56 p.m.

 

Si bien la tecnología y su forma de desentrañar las nuevas formas de interacción social permiten visualizar claramente un fenómeno comunicativo, también se debe de contemplar que este se encuentra sesgado y limitado al universo de los medios e internet. Aunque a veces el objetivo de un trabajo de inteligencia se pueden centrar en la percepción de un hecho, la mayoría de las veces se necesita conocer lo que sucede en campo.

Los elementos desplegados in situ son quienes pueden obtener una imagen objetiva de lo que sucede, quienes llegan a conocen las redes internas y los vínculos reales, formales e informales, de los grupos involucrados. Sin esta inteligencia, estamos limitados al poder del internet y del teléfono, a la avalancha de información de origen dudoso que orilla a los líderes a tomar decisiones sesgadas, poco eficaces y que sólo acarrean más problemas o simplemente resuelven la coyuntura, sin atacar el fondo. Hoy más que nunca, en el mundo de la sobre saturación de información, el operativo de campo se revalúa en el mundo de la inteligencia.

Khublai Villafuerte

Consultor en Inteligencia de Riesgo-Entorno

Loading